A poco más de un año de haber comenzado a jugar #DungeonsAndDragons…

Barzhon

A poco más de un año de haber comenzado a jugar #DungeonsAndDragons, creo que puedo decir que uno de los peores sentimientos como #DungeonMaster es la muerte de un personaje, más cuando la razón no es resultado de un épico enfrentamiento o un fallo de cálculo, si no a causa de un simple tiro de dados con mala fortuna. Ayer fue uno de esos días cuando, estando en el filo entre la vida y la muerte y a escasos metros del paladín que estaba ayudando a otro personaje, un fallo crítico provocó la muerte de Aithon el druida. En niveles más altos, tres diamantes y un sencillo hechizo podría solucionarlo con rapidez, pero para personajes nivel 3, resulta un panorama que se antoja imposible. Sin embargo, la muerte del druida desembocó en una serie de eventos con la mayor carga emocional y de adrelanina en todo lo que va de esta campaña, en la que de alguna manera, lograron recorrer a toda.velocidad y cargando el cuerpo más de 60 kilómetros hasta el pueblo más cercano, encontrar un NPC qué pudiera realizar un ritual de esa índole, conseguir los componentes y las 1,000 piezas de oro para costearlos, para finalmente realizar la ceremonia bajo un gran roble y dar 3 ofrendas para intentar persuadir al alma del fenecido de regresar a este plano material (al estilo Critical Role, que es más emotivo). Al final, con un suspiro, pude anunciar el final del ritual y la reencarnacion de Aithon el druida (iPhone pa los compas ) en el cuerpo de un Medio Orco… Si, tenía planes muy diferentes para esta sesión, pero al final, D&D es como cruzar el umbral de tu puerta y poner un pie en el camino, como solía decir un gran mediano, “si no cuidas tus pasos, no hay manera de saber hacia donde te arrastrarán”. Ya se, somos una bola de ñoños, pero nos divertimos bastante, jaja.

A poco más de un año de haber comenzado a jugar #DungeonsAndDragons, creo que puedo decir que uno de los peores sentimientos como #DungeonMaster es la muerte de un personaje, más cuando la razón no es resultado de un épico enfrentamiento o un fallo de cálculo, si no a causa de un simple tiro de dados con mala fortuna. Ayer fue uno de esos días cuando, estando en el filo entre la vida y la muerte y a escasos metros del paladín que estaba ayudando a otro personaje, un fallo crítico provocó la muerte de Aithon el druida. En niveles más altos, tres diamantes y un sencillo hechizo podría solucionarlo con rapidez, pero para personajes nivel 3, resulta un panorama que se antoja imposible. Sin embargo, la muerte del druida desembocó en una serie de eventos con la mayor carga emocional y de adrelanina en todo lo que va de esta campaña, en la que de alguna manera, lograron recorrer a toda.velocidad y cargando el cuerpo más de 60 kilómetros hasta el pueblo más cercano, encontrar un NPC qué pudiera realizar un ritual de esa índole, conseguir los componentes y las 1,000 piezas de oro para costearlos, para finalmente realizar la ceremonia bajo un gran roble y dar 3 ofrendas para intentar persuadir al alma del fenecido de regresar a este plano material (al estilo Critical Role, que es más emotivo). Al final, con un suspiro, pude anunciar el final del ritual y la reencarnacion de Aithon el druida (iPhone pa los compas ) en el cuerpo de un Medio Orco… Si, tenía planes muy diferentes para esta sesión, pero al final, D&D es como cruzar el umbral de tu puerta y poner un pie en el camino, como solía decir un gran mediano, "si no cuidas tus pasos, no hay manera de saber hacia donde te arrastrarán". Ya se, somos una bola de ñoños, pero nos divertimos bastante, jaja.

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